El Chao
No se porqué un día me puse a analizar los chaos.
Todo partío un día que por messenger le dije a alguien (que no recuerdo): "que estés bien, hablamos" y luego de casi un segundo, le dije: "corrección, nos leemos".
Si!!!, es muy raro, uno por msn siempre dice "hablamos", pero en realidad nunca hablamos, sólo nos LEEMOS por msn o nos ESCRIBIMOS, sin que nuestra boca emita ningún sonido.
Desde ese momento entendí que las personas somos muy rutinarias, en verdad no sabemos lo que decimos. Les pido que recuerden todas aquellas veces en que alguién nos saluda y luego del saludo uno dice "¿bien y tu?" y en realidad ninguno de los dos dijo "¿como estás?" o los dos lo dijeron al mismo tiempo... pura rutina...
No creo que la rutina sea algo malo, pero uno tiene que darse cuenta de que es rutinario y quizás no hay que dejar de hacerlo, quizás hay que empezar a apreciar más las pequeñas cosas de la vida que están incluidas en nuestra rutina (gracias marco por tu blog).
Otra de las cosas extrañas de las personas, es que muchos tenemos miles de formas de despedirnos... unos dicen chao, chaito, nos vemos, adios, arroz, hasta luego (o "hasta lOgo" en españa), bye, chao-chao, que eti bien, etc... hay muchas formas, pero la que más me llama la atención es el ADIOS.
¿Porqué el ADIOS? porque podemos separar la palabra en dos: "A" y "DIOS". Esto es muy importante, el "A" lo considero como un envió, como si lo estuvieras dirijiendo, es como decir "para"; y el acompañarlo con "DIOS" es más particular aún, porque que a esa persona que le decimos ADIOS la estamos dirijiendo, conduciendo, llevando, encomendando a Dios, lo que no deja ser irrelevante.
¿Nos daremos cuenta a quien le decimos adios?, nunca me he dado cuenta a quien le digo adios, pero quizás se lo digo a aquellas personas que son importantes, quizás mi inconsciente hace una pequeña separación de personas o quizás no.
La próxima vez veré, entederé, sentiré y escucharé lo que hago... puede ser que encuentre algo sorprendente, puede ser que realmente lo que llamamos rutina, no lo sea tanto o puede ser que sí...
Si!!!, es muy raro, uno por msn siempre dice "hablamos", pero en realidad nunca hablamos, sólo nos LEEMOS por msn o nos ESCRIBIMOS, sin que nuestra boca emita ningún sonido.
Desde ese momento entendí que las personas somos muy rutinarias, en verdad no sabemos lo que decimos. Les pido que recuerden todas aquellas veces en que alguién nos saluda y luego del saludo uno dice "¿bien y tu?" y en realidad ninguno de los dos dijo "¿como estás?" o los dos lo dijeron al mismo tiempo... pura rutina...
No creo que la rutina sea algo malo, pero uno tiene que darse cuenta de que es rutinario y quizás no hay que dejar de hacerlo, quizás hay que empezar a apreciar más las pequeñas cosas de la vida que están incluidas en nuestra rutina (gracias marco por tu blog).
Otra de las cosas extrañas de las personas, es que muchos tenemos miles de formas de despedirnos... unos dicen chao, chaito, nos vemos, adios, arroz, hasta luego (o "hasta lOgo" en españa), bye, chao-chao, que eti bien, etc... hay muchas formas, pero la que más me llama la atención es el ADIOS.
¿Porqué el ADIOS? porque podemos separar la palabra en dos: "A" y "DIOS". Esto es muy importante, el "A" lo considero como un envió, como si lo estuvieras dirijiendo, es como decir "para"; y el acompañarlo con "DIOS" es más particular aún, porque que a esa persona que le decimos ADIOS la estamos dirijiendo, conduciendo, llevando, encomendando a Dios, lo que no deja ser irrelevante.
¿Nos daremos cuenta a quien le decimos adios?, nunca me he dado cuenta a quien le digo adios, pero quizás se lo digo a aquellas personas que son importantes, quizás mi inconsciente hace una pequeña separación de personas o quizás no.
La próxima vez veré, entederé, sentiré y escucharé lo que hago... puede ser que encuentre algo sorprendente, puede ser que realmente lo que llamamos rutina, no lo sea tanto o puede ser que sí...
ADIOS.

4 Comments:
Muy linda tu reflexión sobre el Adiós... me hizo pensar. Quizá cuando decimos esa palabra, inconscientemente estamos mencionando a Dios, y de alguna manera, estamos empapándola con su significado, vivificándola, convirtiéndola en una caricia de despedida, en vez de un portazo... un "chao"... Hasta el sonido del "chao" es rechinante a los oidos... el del adiós es suave, casi dulce...
Un abrazo
Marco
Hola javi!!muy seca tu reflexión. Creo que igual esto me ayuda a pensar mas en profundidas cualquier cosa de mi existencia no solo en mi rutina.
En realidad a veces esas mismas cosas nos ayudan a reflexionar y concluir de q en realidad no nos conocemos como yo por ejemplo que lamentablemente me veo en una crisis un tanto existencial y vocacional.....
ojala esta tormenta pase luego, y que esta desicion me ayude en el futuro, en mi vocacion sobretodo en la manera de servir al resto
que tes bkn
A DIOS jajaaj
Acá en Valdivia el cielo está triste, parece que quiere llorar, no sé que pasó, ayer la luz del sol indundaba todo. La ciudad parecía encandilada por el potente resplandor platinado del rio Calle-calle...hoy mirando las nubes plomizas sólo una frase revolotea en mi cabeza "Esto es en realidad mi hermosa Valdivia".
Pancho Yáñez Lemus
Creo que tienes razón...quizás es por eso que al decir adios siento que es la última vez que veré a alguien. Para mi, decir adiós con perfecta pronunciación (no "aioz"), es despedirte eternamente de alguien y que al no estar presente en la vida de esa persona para cuidarla y quererla, le encargo al cielo que lo haga por mi.
Un beso
Hanjita
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